X-Men: Días del futuro pasado, presente continuo del cine de calidad.

X-Men: Días del futuro pasado por fin ha llegado. Los mutantes más conocidos del mundo Marvel se embarcan en un viaje al pasado para salvar el futuro y los Crying Grumpies teníamos que vivirlo en presente para poderos traer nuestras opiniones sobre la nueva película de Bryan Singer.

Lo primero que debo avisaros es que los comentarios que realizo en el post de hoy van dirigidos exclusivamente a la película de X-Men, no a los cómics, es decir, no voy a entrar a valorar si está bien o mal que Mística haya crecido con Xavier, ni que Logan no era el que viajaba al pasado, ni si la abuela mutante fuma o deja de fumar. Para mí lo que se hace en cine es un nuevo universo. Además, si no vimos mal que Nick Furia pasase de blanco a Samuel L. Jackson cuando se creó el universo Ultimate, ni tampoco nos escandalizamos con la muerte de Peter Parker, ni lo hicimos por el cambio de origen de Lobezno allá por 2001, no creo que debamos ser más exigentes con la gran pantalla.

Lo segundo que debo decir es que este post contendrá spoilers, muy bien indicados, pero a los que no hayáis visto la película os ruego que andéis con cuidado.

La película empieza en un futuro distópico en el que los mutantes así como las personas que vayan a tener descendencia mutante, son perseguidos y aniquilados brutalmente por unos robots llamados Centinelas. Estos robots fueron creados por el Doctor Bolivar Trask, pero sólo tras su muerte, a manos de Mística, el gobierno estadounidense aprobó el programa para dar caza a los que creía sus enemigos, los mutantes. Así pues, Xavier, desde el futuro, envía a Lobezno a 1973, gracias a los poderes de Kitty Pryde, para convencerse a sí mismo en el pasado, a Magneto y a la misma Mística de la importancia que tiene detener el ataque y evitar tan nefasto futuro.

Con la base de una de las mejores tramas de X-Men de todos los tiempos, un director como Singer, y el mejor reparto de todas las películas de superhéroes habidas y, muy probablemente, por haber, el resultado no podía ser malo. Y no sólo no es malo, sino que es excelente. X-Men: Días del futuro pasado recoge las grandezas de X-Men: Primera generación y las suma a las de las dos primeras películas de X-Men del neoyorquino para crear un producto único.

El film que Bryan Singer nos regala es mucho más oscuro que los habituales de la Marvel, [SPOILERS] de hecho las escenas del futuro, con las muertes de los X-Men, tienen tan alto contenido en violencia que si alguien me dijese que las ha escrito George R.R. Martín tampoco me parecería raro.[/SPOILERS]. El neoyorkino se agarra al tono reflexivo de la película de Matthew Vaughn y le añade dosis de acción en los momentos oportunos.

Todos los actores están a un gran nivel, y no se esperaba menos de un reparto con dos ganadoras de un Oscar, varios nominados, así como un ganador del Globo de Oro al mejor actor en serie dramática y otros tantos nominados. Peter Dinklage es tan grande interpretando que cualquier papel se le queda pequeño, incluso el de un científico que debería medir cerca de 2m según me comentó Mailman Grumpy. El protagonismo de Mística nos permite disfrutar de Jennifer Lawrence en todas sus facetas, y el trío amoroso entre ella, Magneto y Xavier, que veíamos nacer en la primera película, lleva la relación entre Fassbender y el McAvoy a niveles inexplorados por ningún personaje en otro film de la saga.

X-Men: Días del futuro pasado tiene la virtud de coger sólo lo bueno y obviar lo malo de las anteriores entregas, [SPOILERS] y por ello Singer, al final de la película, se carga, literalmente y de un plumazo, la tercera parte de la saga antigua: X-Men, La decisión final. [/SPOILERS].

Para acabar, más aciertos del film: la escena post créditos, [SPOILERS] en la que aparece Apocalipsis, [/SPOILERS] lleva al espectador a querer conocer más sobre la historia que viene y los nuevos personajes aparecidos, [SPOILERS] como Mercurio, que tiene una participación memorable digna de un post enterito para ella sola, [/SPOILERS] cuajan a la perfección y dejan a los fans con ganas de que se incluyan en el grupo que luche por la salvación de la humanidad en la siguiente película de X-Men.

En resumen, hay poco que retraerle a X-Men: Días del futuro pasado si no eres un talibán de las adaptaciones. La nueva saga ha sabido crear su propio camino entre el disfrute de acción y lo oscuro apartándose de posibles comparaciones odiosas ya sea con Los Vengadores o con el Batman de Nolan.


Uníos al Profesor X y su panda de mutantes para gozar de las dos horas de cine que Bryan Singer nos regala en la mejor película de mutantes hasta la fecha.

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3 comentarios en “X-Men: Días del futuro pasado, presente continuo del cine de calidad.

  1. Pos que quereis que os diga, a mi me parceio una película correcta pero nada del otro mundo. First Class mucho mejor ligada, en esta me sobran tramas que no son del todo necesarias para la historia y que solo están para sacar rendimiento a estrellas que tienen firmado un contrato.

  2. La historia de First Class es más fácil y a la peli le falta acción, en esta no solo se liga bien la trama sino la saga entera. Pero bien, todo son gustos, obviamente.

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