Southern Gothic (I): Tú no eres de por aquí, ¿eh, chico?

 Southern House

 
Los pantanos. Los sauces llorones. El olor a podredumbre que se mezcla con la carne de caimán que alguien está asando en algún sitio. El zumbido de los mosquitos y el letárgico sonido de una mujer canturreando una canción de góspel en la lejanía… o tal vez no es góspel. Tal vez es un encantamiento hoodoo. Tal vez la carne no es de caimán. Tal vez la podredumbre no es tan sólo física, sino también moral y espiritual.

Bienvenidos al mundo del Gótico Sureño.