
Como Xelenial que soy, mira que suena mal esa palabra, la parte de mi infancia que dejo huella son los 90. Eso entre otras cosas quiere decir que antes de conocer los genios de Kirby, Lee o Dikto, las epopeyas de Claremont y Byrne o la desternillante JLA/JLI me adentré en el comicbook con el amerimanga de tipos como Madureira, MCGuiness o Humberto Ramos. En esa época la entrada vino junto a la maravillosa serie animada de los X-Men, así que a la que tuve asignación semanal me lance a por toda la linea mutante. Y ahí era inevitable quedar cautivado por el arte de Carlos Pacheco, un español trabajando en Marvel. Acabada su etapa en una de las series mutantes arranco junto a Kurt Busiek Avengers Forever, una maxiserie de doce números. Por desgracia en ese momento aún no había empezado a seguir autores y al no llevar la X de mutantes pasé de ella. Por suerte hace un par de semanas subsane ese error y he quedado maravillado.


No me voy a ir con rodeos, Los Druidas es lo mejor que me he leído en lo que va de año de lejos. Ala ya me lo he sacado de dentro y podemos seguir. Hoy toca hablar del primer ciclo de Los Druidas de Jean-Luc Istin, Thierry Jigourel y Jacques Lamontagne,publicado en España por Yermo Ediciones y originalmente por Soleil Editions. Y no voy a engañaros algo muy gordo tiene que salir al mercado para que en unos meses no le otorgue el Grumpy de ORO.




