
Películas frikis para el verano (I): Summer Wars



Hace unos días algunos de los grumpies nos reunimos para viajar a un lugar muy lejano. Un lugar que ya visitamos de la mano deWest End Games y Wizards of the Coast, nuestro destino fue el Borde Exterior del Imperio Galáctico por excelencia y el juego Star Wars, Al Filo del Imperio.

Seguimos hablando de estas proezas hechas de papel que la marca japonesa Sankei
Esta vez os enseñare las escenas que han extraído de las películas de de Nicky, La Aprendiz De Bruja y de Porco Rosso del gran maestro 宮崎駿, Hayaoiyaz Miyazaki, para ponerlas en las estanterías de nuestra habitación.
La historia de la colonización marciana en el cine es, en gran parte, una historia de catástrofes, terror y tragedia. Desde las Crónicas marcianas de Bradbury, Marte ha sido, para la ciencia ficción, un planeta maldito, hostil, peligroso. Las siguientes películas dan fe del miedo que sigue suscitando el planeta rojo en nuestra imaginación.

Dentro de esas series que me han acompañado a la hora de desayunar hay un genero de anime al que siempre vuelvo, el Spokon. El Spokon es un género de manganime en el que la trama gira entorno al deporte. Como todos los shonen o historias ilustradas para jóvenes hay un especial hincapié en valores como el esfuerzo, la superación, el respeto y la camaradería. Hoy os traigo algunos de los que animes del género que más me han gustado, he dejado fuera obras maestras como Slam Dunk de Takeshi Inoue o Hajime no Hippo, pues aunque cuentan con versión animada las he disfrutado en su formato original.

Para hallar el origen de la narrativa de ciencia ficción marciana es necesario remontarse a finales del siglo XIX, en la Inglaterra victoriana. Es allí donde, en 1898, el escritor Herbert George Wells comienza a publicar la que será, finalmente, su obra más famosa, La guerra de los mundos. Wells era ya un escritor de renombre gracias a novelas como El hombre invisible (1897), La isla del Dr. Moreau (1896) y, sobre todo, La máquina del tiempo (1895).

Marte, el planeta rojo. El vecino amenazador. El misterio al lado de casa. Durante siglos hemos visto a Marte como ese hermano mayor cuya colleja podría caer en cualquier momento, como un incómodo vecino de rellano galáctico capaz de liarla gorda e invadir nuestra casa a la menor ocasión. Nuestra eterna sospecha hacia Marte es la definición, elevada a la enésima potencia, de lo que significa ser humanos: la duda, la curiosidad y el miedo.
Hoy continuaré infectando el blog con el virus zombi hablando de algunas de las películas que más me han entretenido relativas a este tema, con una pequeña selección de las muchas, demasiadas películas que tienen a los zombis como antangonistas.

¿Qué tienen en común Hijos de la anarquía y La víbora negra? ¿En qué se parecen el Dr. Who y The Sandman? ¿Qué comparten las Memorias de un zombie adolescente y Planeta Prohibido? Básicamente, todas estas obras que encuadramos en el género (algunas más que otras) son hijas, directas o indirectas, legítimas o bastardas, de un mismo cerebro: el de William Shakespeare, el llamado «Bardo de Stratford», posiblemente el dramaturgo más importante de la historia y, desde luego, una de las figuras clave de la Literatura occidental.
