
Festival internacional de Cinema Fantàstic de Sitges 2015: La precuela




No suelo escribir sobre series o películas que se están emitiendo por varias razones, la principal, el «efecto Lost». Imaginaos que durante la primera temporada de Perdidos, llevado por el entusiasmo, hubiera dejado negro sobre blanco algo como «…una serie destinada a convertirse en un clásico de la TV, el equivalente moderno de La dimensión desconocida, y que sólo puede ir a mejor…» Pues eso. Voy a romper esta regla, también, por varias razones. La primera, que la serie de la que voy a hablar es de temática cyberpunk, y ya sabéis que eso me pirra. La segunda, que, tras leer varias críticas de Humpty y Geek Grumpy, he aprendido algunos trucos. No soy tan burro como parezco.


Hasta la desintegración de la Unión Soviética, más o menos, el ser humano creyó sinceramente que el progreso tecnológico no tendría fin. No nos parecía raro creer en viajes a Júpiter, inteligencias artificiales o replicantes a la vuelta de la esquina. Nos equivocábamos. Ésta es la crónica de cuánto nos equivocábamos. Es la lista de algunas de las profecías jamás cumplidas de la ciencia ficción.

En los últimos años el cine parece haberse empeñado en traernos de vuelta películas que en su momento tuvieron un fuerte impacto o que al menos hoy en día y quizás por la distancia se recuerdan con una sonrisa que nos hace pensar que vivimos tiempos mejores. Producto de todo esto y quizás por la falta de ideas originales vemos como Rambos, Conans, Rockys, Equipos A o Aliens vuelven a la pantalla y prácticamente una y otra vez se convierten en una profunda decepción. Por suerte, de vez en cuando… aparecen joyas que nos devuelven la esperanza, demuestran que otro cine es posible y que si se quiere, se puede hacer un buen producto que traiga de vuelta una buena historia. Mad Max: Furia en la carretera es un ejemplo de este buen hacer en el cine, de como es posible hacer una gran película de acción y revitalizar un clásico del cine dándole un nuevo comienzo.



Ha sido una de las noticias de estas últimas semanas. El ya venerable Akira Toriyama ha anunciado la vuelta de la serie por la cual es más conocido y ha amasado una buena cantidad de millones de yenes: Dragon Ball. Será el próximo mes d ejulio cuando se estrena esta nueva serie, titulada Dragon Ball Super, que continuará la saga de Son Goku y compañía a partir de la saga del monstruo Boo, parte fundamental de Dragon Ball GT Z, hace ya casi (glups) veinte años. La noticia ha sido recibida con alborozo por otakus de todo tipo y condición y por miembros de esa generación EGB que idealiza unos ochenta y noventa que sólo han existido en el mundo de la nostalgia. Personalmente, la noticia me ha dejado indiferente, hace tiempo que abandoné la fiebre por Dragon Ball, pero me ha sorprendido la cantidad de gente que guarda tan buen recuerdo de una serie que, para mí, perdió el oremus desde el mismo momento que decidió incorporar apellidos a su título.